Un repaso a lo que cada día nos depara...
Es lo que debe pasar cuando suceden situaciones como la de ayer: un vehículo se avería en la Calle Brasil y se forma un atasco que llegó hasta la subida de la Avenida América Latina.
Se produjo la parafernalia propia de un buen atasco: los motores rugiendo deseando salir de ahí pitando, los cláxones sonando a todo meter intentando empujar a los operarios que manejaban la grúa,…
Muchos conductores podrían haber evitado formar ese atasco si llegan a salir por la Carretera de la Fortuna o volverse hacia Leganés Uno. Pero no, como van a evitar pasar por la nueva M-40 de Leganés…
Los políticos de la ciudad tendrán que tomar una determinación para evitar que Leganés se colapse cada vez que se atasca la Calle Brasil.
¿Y la Policía Local? Ni estaba ni se la esperaba...