Un repaso a lo que cada día nos depara...
Y una vez más cuatro gotas colapsan el dichoso túnel; de las obras mal hechas salen resultados decepcionantes.
Y eso no es todo; hasta tres patrullas de Policía Local de Leganés, es decir, seis agentes, velando para que a más de uno no se le agüen las fiestas…
No sólo el Alcalde de Leganés se niega a contestar las peticiones de los vecinos (desde el veinte de noviembre, que ya es de traca) y utiliza el cobarde silencio que intentó desterrar la Ley 30/1992 para obviar un problema bastante grave, sino que las patrullas de Policía ya no usan el radar para cazar a los cafres que se creen pilotos de formula uno ni utilizan el sonómetro para controlar el infernal ruido de coches que aterra a los vecinos de la Avenida de Brasil.
No sabemos que deparará el año 2010, pero lo que si tenemos claro es que, y perdón por la expresión, con la Avenida de Brasil al señor Gómez Montoya le ha salido un buen “grano en el culo”.
No hacernos caso y ocultar como si no existiera un asunto como este en un Alcalde que se considera "progresista" no es de recibo. Aún esperamos un posicionamiento de Izquierda Unida, que también se agarra a ese silencio cobarde.
Para terminar, a ese cuatro por cuatro que adelantó por la derecha y por la acera a un vehículo que iba a girar al aparcamiento: no tienes desperdicio, como cafre y como carne de prisión.